Brácana

Hermandad Patronal Nuestra Señora De Las Mercedes

          

 

 


 

  Carta del mes de enero de 2012    

     Estimados amigas y amigos todos que nos seguís en internet a través de nuestra página, una vez más desearos que sigáis todos bien, deseando para todos un feliz año 2012 .

 Vamos a repetir el refrán año nuevo vida nueva, en ello  creo que estamos todos de acuerdo,  dejamos atrás un año con sus luces y sus sombras  y siempre dando gracias a Dios por la cantidad de cosas que nos ha concedido sin nosotros darnos cuenta, el  hecho de estar en contacto ya es buena señal entre muchas cosas buenas. 

 Cambiando de tema,  han sido unas navidades con muchas actividades que todo el pueblo las ha disfrutado el tema estrella fue la noche del 24 con el belén viviente que hicieron los pequeños, y a continuación la Santa Misa que fue el centro,  pido disculpas por el video de escasa calidad por la falta de luz  y movilidad de los pequeños. El certamen de villancicos ha sido todo un excito, solo se ha puesto en internet  un resumen porque cada grupo canto tres canciones y resultaba demasiado largo, vamos a hacer un DVD de todo el acto completo por si alguno le interesa tener una copia.

Las fiestas de estas semanas nos impulsan a empaparnos del clima de la primera Navidad. Ante el belén, imaginando los detalles de cariño de María y José con el Recién Nacido, habremos examinado cómo es nuestro trato con los demás: nuestra propia familia, los amigos, los colegas, y todas las personas que Dios -de un modo u otro-  va poniendo a nuestro lado.  Para todos hemos de ser luminarias que lleven a Cristo, como deseaba el Papa al reflexionar sobre las luces que adornan el árbol de Navidad. Que cada uno de nosotros  -decía-  aporte algo de luz en los ambientes en que vive: en la familia, en el trabajo, en el barrio, en los pueblos, en las ciudades. Que cada uno sea una luz para quien  tiene al lado; que deje de lado el egoísmo que, tan a menudo, cierra el corazón y lleva a pensar sólo en uno mismo;  que preste más atención a los demás, que los ame más. Cualquier pequeño gesto de bondad  -concluía el Santo Padre-  es como una luz de este gran árbol: junto con las otras luces iluminan la oscuridad de la noche más oscura.  -   Con estas palabras del Santo Padre y considerándonos poca cosa  quiero despedirme, tenemos por delante un año para seguir trabajando con la ilusión de siempre.   

El próximo día 19 de Febrero será el día de atar el diablo, espero que nos podamos ver en el campo, para estar todos en familia y pasar un buen rato.

 

Sin más, recibís todos un abrazo,  de Luís Rodríguez Gutiérrez,   Hermano Mayor

 

 

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